Senado: aumenta la presión de los aliados por la agenda del Gobierno y Bullrich se complica para contenerlos

“El Gobierno no manda un proyecto para la gente. La verdad es que no sé cómo esperan que Milei sea reelecto con esta estrategia”, reflexionó un senador aliado ante otro legislador dialoguista, en un diagnóstico que no es exclusivo de la oposición amiga y que ya no oculta su hartazgo por la agenda del oficialismo en la Cámara alta.

El endurecimiento de los bloques aliados empieza a preocupar a Patricia Bullrich, quien sabe que sin apoyo de los dialoguistas será casi imposible que Javier Milei tenga un segundo mandato. Por eso, la jefa del oficialismo empieza afinar el diálogo con el PRO, los radicales y los federales para acordar temarios más consensuados.

Bullrich planea convocar a una sesión para la última semana de agosto con la intención de aprobar la Ley Hojarasca, que tiene la media sanción de Diputados, en un temario que puede incluir más de 60 pliegos judiciales, entre los que estarían la ratificación de Pablo Bertuzzi y la designación de Pablo Yadarola para la Cámara Federal porteña, un tribunal clave para garantizar el blindaje judicial del Gobierno.

Senado: aumenta la presión de los aliados por la agenda del Gobierno y Bullrich se complica para contenerlos

Sin embargo, los bloques aliados, que suelen ser la llave para el quórum, hicieron un llamado de atención estos días al exigir que se incluyan proyectos propios y no sólo los enviados desde la Casa Rosada. “Ellos insisten con la Ley Hojarasca, pero nosotros también pedimos que se traten nuestros proyectos. Veremos qué pasa, ya tuvieron un aviso con la caída de la reforma de la Ley de Tierras”, advirtió a Clarín una legisladora aliada.

El Gobierno no quedó bien posicionado tras el último fracaso legislativo cuando consiguió que el Senado apruebe una versión desguazada de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que perdió en el camino no sólo la modificación a la Ley de Tierras sino también la de Manejo del Fuego.

Aquella derrota agitó con más fuerza el fantasma de lo ocurrido en el segundo semestre del año pasado en el Congreso, cuando una mayoría de la oposición terminó acordando una agenda con el kirchnerismo y avanzó con la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario, entre otras medidas.

Morosidad, Ficha Limpia y el RIGI para Pymes, entre los pedidos de la oposición

“El Gobierno debe entender la fragilidad del esquema de acuerdos con los aliados”, avisó un senador de la oposición que exigió a la Casa Rosada que defina “una agenda de prioridades para los próximos 6 meses”. “No puede mandar una ley ómnibus por semana. Si no lo entienden se pondrá el cerrojo”, avisó un aliado consultado por este diario.

El peronismo, que aún no puede encontrar la fórmula de la unidad, prepara lanzas para avanzar con temas que pueden tener un tinte más social. En medio de la crisis por los aumentos en los casos por morosidad, Jorge Capitanich intenta juntar voluntades para un proyecto de “régimen de desendeudamiento”, declarando la emergencia crediticia por 24 meses. También busca votos para la emergencia de Pymes y desarrollo de financiamiento para infraestructura.

Desde Convicción Federal, el catamarqueño Guillermo Andrada, quien responde al gobernador Raúl Jalil, también pidió informes al Gobierno sobre el tema endeudamiento, propuesta que fue acompañada por la jujeña Carolina Moisés, cercana a Gustavo Sáenz, y la tucumana Sandra Mendoza, de diálogo con Osvaldo Jaldo.

Martin Goerling (PRO), Eduardo Vischi (UCR), la prosecretaría Parlamentaria Dolores Martínez y Carlos "Camau" Espínola. Foto: Federico López Claro.

El PRO, que comanda Martín Goerling, espera un guiño del oficialismo para avanzar con el proyecto de Ficha Limpia, que desde abril el bloque amarillo viene reclamando que se trate en forma separada de la reforma electoral, que cada vez está más lejos de pasar el filtro del Senado.

El misionero quiere convencer a Bullrich para que se incluya en las próximas semanas, pero está claro que dependerá de un gesto de la Casa Rosada, que se resiste a que la reforma se trate en forma desmembrada.

En tanto el radicalismo busca negociar. Eduardo “Peteco” Vischi, jefe de la bancada, viene pidiendo desde hace meses que se puedan incluir proyectos de la oposición, pero en rigor, en las 10 sesiones que se realizaron este año entre ordinarias y extraordinarias no hay una sola propuesta de los aliados, que en su mayoría no tienen dictamen de comisión porque son controladas por el oficialismo.

El correntino quiere colar entre las reformas del oficialismo su proyecto de Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), una iniciativa para atraer capitales estratégicos, expandir las exportaciones y generar empleo genuino. Es una suerte de RIGI para empresas que facturan desde 12 a 200 millones de pesos.

En tanto, las fuerzas provinciales vienen reclamando que se avance con el proyecto de biocombustible. Hay una iniciativa del Gobierno para reemplazar el régimen vigente con un esquema que incrementa los cortes obligatorios de biodiésel y bioetanol y extiende el marco regulatorio hasta el 31 de diciembre de 2031.

Pero también hay propuestas de la tucumana Beatriz Ávila, de los santacruceños José Carambia y Natalio Gadano, de la cordobesa Alejandra Vigo, el correntino Carlos Espínola y de la salteña Flavia Royón.

Diferencias en el oficialismo por las reformas de Sturzenegger

Sin embargo, las diferencias con los proyectos del Gobierno no son exclusivas de la oposición dialoguista. Dentro de las filas libertarias es cada vez más notorio el malestar con las reformas impulsadas por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

La reforma de la Ley de Sociedades es resistida por el riojano Juan Carlos Pagotto, quien tiene el acompañamiento de varios aliados que rechazan el ingreso de la Inteligencia Artificial, entre uno de los puntos críticos. Se anticipa un largo debate en comisión.

Federico Sturzenegger, ministro Desregulación, en su presentación en el Senado. Foto: Federico López Claro.

Mientras tanto, el tema electoral vuelve a ser centro de las conversaciones en la Cámara alta. El ojo está puesto en la estrategia para ir por la reelección del Presidente. No entienden cómo van a lograr ese objetivo si se mantienen proyectos como la reforma del régimen de Zonas Frías que afecta a ciudades como Mar del Plata y Bahía Blanca, donde La Libertad Avanza arrasó en las presidenciales de 2023.

Desde la Casa Rosada confían que esa reforma será aprobada con el apoyo de las provincias del norte que recibirán un subsidio energético por zonas cálidas. De esta manera, Bullrich espera sumar 17 votos a los 21 de su propia bancada.

Por último, algunos aliados sospechan que el mensaje crítico de la Iglesia puede obligar al Gobierno a dar un giro en su política de ajuste permanente. Incluso le prenden una vela a la visita del papa León XIV, anunciada para noviembre para que despierte algún sentimiento social en los hermanos Milei y así apuntalar la campaña por la reelección.

Fuente: www.clarin.com

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